Universitarias-Catalanas

La química del amor hacia las Universitarias catalanas

¿Qué es esta cosa que llamamos “química sexual”? Es algo tan difícil de alcanzar y tan complicado de definir con algunas pocas  palabras. Es esa descarga eléctrica inesperada de la sexualidad que surge a través de nuestros cuerpos cuando nos topamos accidentalmente contra algunas Universitarias catalanas en un vagón de metro lleno de gente. Es el calor palpable que se enciende cuando dos cuerpos siempre se encuentran tan repentinamente e  inexplicablemente atraídos el uno al otro.

Es cuando sientes ese tirón incontenible, la curiosa atracción magnética hacia otra persona con una intensidad tan feroz que se siente casi más allá del ámbito de su propio autocontrol. Es la sensación seductora que barre sensualmente a través de nuestros núcleos cuando nuestra mirada se encuentra con otra mirada desde el otro lado de una habitación. El inesperado despliegue de fuegos artificiales impresionantes a través de la superficie de nuestro corazón cuando nos llena de repente con un deseo de una cita a ciegas antes de que hayamos tenido siquiera la oportunidad de intercambiar palabras con esta persona.

También es un deseo impenetrable que rezuma de nuestros poros cuando todo lo que queremos hacer es tocar la piel desnuda de la magnífica entidad que se encuentra al otro lado de la barra. La atracción sexual se siente de forma química, como una droga. Puede ser descrita también como un alta sin precedentes para cualquier otra cosa en todo el universo. Es intoxicante. Es adictiva.  Es cuando nos sentimos felizmente borrachos positivamente por la forma en que una persona huele. Es cuando queremos ahogar cada fibra de nuestro ser en el cuerpo de otra persona.

Esa ligera presión que existe por un mero segundo entre dos dedos que se tocan cuando tienen sexo con una de las muchas Universitarias catalanas. No es intelectual. Es visceral. Vive en el cuerpo. Reside en el intestino. Es cuando … Nuestros cuerpos entienden algo antes de que nuestros cerebros lo hagan. Había una vez, una chica que conoció a varias Universitarias catalanas donde sentía que tenía poco o nada en común con ellos mientras estaba de vacaciones.  Hasta que ellas les presentaron a un chico y luego se besaron. El beso se convirtió rápidamente en una toqueteo, y eso se transformó en una larga noche de sexo y pasión. Ellos comparten una intimidad tan aguda que el típico sexo ocasional. Significaba algo.